(Córdoba).- “El consumo no se condice con la cantidad de turismo”, dicen los empresarios hoteleros y gastronómicos, ya que hay aluvión de visitantes en Córdoba, pero no gastan como se esperaba. “Se vende un 15 por ciento menos”, dicen en los restaurantes.
27/01/12
A esta altura de la temporada hay dos certezas en las sierras: La primera es que hay muchísima gente visitando Córdoba. La segunda es que todos ellos cuidan demasiado el bolsillo.
La tendencia, que era un secreto a voces las primeras semanas de enero en casi todos los valles serranos como Traslasierra, Calamuchita y parte de Punilla, fue confirmada a Día a Día por funcionarios de turismo y las cámaras de comercio del sector.
“Es una preocupación compartida: notamos que los turistas se están cuidando demasiado en los gastos de esparcimiento”, dice Ricardo Abdemur, de la Asociación Serrana de Hoteles y Gastronómicos de Punilla, aunque coincide con el resto de los consultados en que el saldo de la temporada sigue siendo positivo.
Los rubros más afectados por el fenómeno “turista agarrado” son los comercios de indumentaria, regionales, incluso los clásicos alfajores. “Está flojo: la primer quincena vendimos un 10 por ciento menos respecto de 2011”, indica Matías Finocchetti, de alfajores Chammás.
“En gastronomía pasa algo similar: si una familia se queda cinco noches, salen a comer sólo una o dos veces: el resto de los días compran para comer en el hotel”, acota Rubén Martos, titular de Fedecom, una entidad que recoge la opinión de 62 centros comerciales de ciudades del interior, como La Falda, Villa Carlos Paz o Calamuchita.
En Traslasierra apoyan el dato. En un complejo de categoría de ese valle, siete de 10 alojados se queda a cenar en la cabaña y no salen a comer afuera. En los restaurantes, la “caja” aumentó respecto del año pasado, pero tan sólo por la suba lógica de los precios. “Se vende un 15 por ciento menos”, reconocen desde una tradicional pizzería de Mina Clavero.
El rubro hotelería y teatros son uno de los pocos que –aparentemente– no se vieron resentidos por la proliferación de turistas ahorrativos. Almacenes y supermercados fueron los beneficiados.
Frente a un turismo tan gasolero, los comerciantes y funcionarios ensayan algunas explicaciones y descartan otras.
Por ejemplo, aseguran que es mentira que la gente “ahorre” en los gastos superfluos para quedarse unos días más. “En la primera quincena el promedio de estadía es menor al del año pasado”, cuenta Alejandro Taurasi, de Turismo de Mina Clavero (foto).
“Yo me inclino a pensar que el visitante cuida más el bolsillo porque veranea con incertidumbre”, opina por su lado Ricardo Abdemur, y explica que anuncios como los incrementos en las tarifas de luz y otros servicios, subas de impuestos como los de la Provincia y el municipio y la quita de subsidios atentan contra “la voluntad de los turistas para consumir”.
“Con todos esos índices y algunos más, es lógico que la gente venga con ganas de gastar menos y volver a casa con algo de plata; por las dudas”, puntualiza Abdemur.
Fuente: Gastronomiconet.com/Día a Día



